Hay que tener en cuenta cuando vamos a Estados Unidos, cuales son sus normas tal vez algo diferentes a las nuestras. Respetarlas es clave, si queremos ahorrarnos algunos problemas. Como esas normas varían un poco de Estado a Estado, en la alquiladora de coches debemos preguntar algunas cosas, como los límites de velocidad.

En algunos estados ese límite puede ser de 80 millas por hora y en otros de 65. Claro que hay señalización y es muy buena. Se controla mucho la velocidad, mucho más que lo que cualquier español puede creer. Hay radares por todos lados y eludirlos no vale la pena. Tener en cuenta que hay limite inferior de velocidad en las autopistas y carreteras que también pueden ocasionarnos una multa.

Si bien los norteamericanos manejan desde los 16 años, puede ser que al alquilar nos exijan una edad mínima de 24 años. Antes de viajar, si queremos hacerlo mucho en coche, hay que buscar una empresa que alquile a personas menores de esa edad, si es el caso.

Si bien los norteamericanos manejan desde los 16 años, puede ser que al alquilar nos exijan una edad mínima de 24 años. Antes de viajar, si queremos hacerlo mucho en coche, hay que buscar una empresa que alquile a personas menores de esa edad, si es el caso.

Cuando viajamos a Estados Unidos y alquilamos un auto, hay que saber algunas cosas para no tener problemas. Las reglas varían un poco y es importante respetar al máximo las del lugar. Las consecuencias de no hacerlo son bastante malas, así que es importante tenerlo en cuenta.

Si una patrulla policial nos indica detenernos, hay que hacerlo en el momento. Colocarán la patrulla detrás de nosotros. Solo tenemos que encender las luces intermitentes y nada más. No hay que bajar del auto por ningún motivo. En esos primeros momentos verifican los datos del vehículo.

Cuando se acerca el oficial, bajamos el cristal cuando el lo indique. Nos pedirá la documentación, que debemos entregar inmediatamente. No es buena idea hablar de más. Solo contestemos lo que nos preguntan. Son educados pero muy concretos. Si nuestro inglés es malo, hablemos lento y con calma.

Si nos entregan una multa, hay que pagarla donde se indica y no vale la pena discutir. Ya está y no se soluciona nada hablando. Lo más probable es que generemos más problemas.